14 feb. 2017

¿Cómo superar el miedo hablar inglés?

tener miedo hablar inglés

Conocer el Central Park de New York, aprender inglés y empezar a ejercitar. ¿Con el comienzo del año se renovaron tus ganas de cumplir aquellas tareas pendientes? ¡Entonces es hora de que te pongas en marcha! 

Para que los sueños dejen de ser simplemente eso y se conviertan en una realidad concreta y palpable, deberás incorporar a tus deseos una cuota de ganas y voluntad. Será necesario que dejes de lado los prejuicios, las preguntas y sobre todo, los temores. Éste es el primer paso que tendrás que tener en cuenta a la hora de comenzar a estudiar inglés. 
¿Miedo al ridículo? Tienes que tener en claro que estás aprendiendo y que en una primera instancia sentirás que te es imposible comunicarte, pero si sigues estos consejos, verás que muy pronto estarás disfrutando de esta asignatura que ya ha dejado de ser pendiente. 

1. Relájate. Como mencionamos anteriormente, es fundamental que dejes de lado tus ataduras y preocupaciones. Ten en cuenta que siempre que uno se embarca en cualquier nueva tarea, los inicios pueden resultar un tanto complicados, pero luego todo pasa. Si al principio te comunicas con monosílabos, no debe angustiarte sino enorgullecerte. ¡Vamos que antes de que lo notes, ya estarás entendiendo y diciendo tus primeras palabras en inglés! 

2. Entusiásmate. Es menester que nunca pierdas tu inquietud y que alimentes constantemente tus ganas de aprender. Esto propiciará el éxito del proceso de aprendizaje. Sé curioso: escucha tus canciones preferidas en inglés y busca sus letras en español para entender de qué hablan, ¡seguramente algunas vayan a sorprenderte! ¡Piensa que muy pronto vas a poder cantarlas en su idioma original! 

3. Aprende algunas frases claves. Es fundamental que en una primera instancia intentes conocer cómo saludar, cómo preguntar la hora, cómo dar las gracias, cómo solicitar que te repitan una pregunta si es que no la entendiste, o cómo preguntar cómo se dice una determinada palabra en inglés. Esto te ayudará a romper el hielo y empezar a establecer algunas conversaciones. 

En cuanto menos te des cuenta, estarás caminando en pleno Manhattan por los tupidos escenarios del Central Park, preguntando a un neoyorkino cómo llegar desde ese punto en el que estás situado al Central Park Zoo.